jueves, 6 de noviembre de 2014

EL MAESTRO JOSE ANTONIO ENCINAS EN EL LIBRO DE MIGUEL JAÑO

 Comentario crítico del  Dr.  Hernán Amat Olazábal *

Dr. Miguel Angel Jaño Poma, autor del libro PENSAMIENTO
PEDAGÓGICO DE JOSE ANTONIO ENCINAS. Este valioso
investigador aymara se nos fue tempranamente.
 Hay una dialéctica maravillosa entre la sociedad y la Escuela. En una primera instancia la Escuela nace de la propia sociedad, desde aquellos lejanos tiempos del sistema escolar de la Antigüedad greco-romana, del Calmecan de los aztecas, los Yachauhuasi  de nuestra civilización incaica, los centros escolares del siglo pasado, y así continúan los avatares de una problemática inagotable para su estudio y solución. La sociedad la pone en vida, pero con las raíces bien arraigadas en sus propias entrañas; de ellas se alimenta, pues de ellas recibe las múltiples tareas que debe realizar.

 Entonces la Escuela, en su segunda instancia, se envuelve en lo absoluto de las habilidades intelectuales, de las estrategias cognoscitivas, de la información verbal, de las destrezas motoras y de las actitudes para entenderlas, según una técnica y una metodología, con los problemas que han germinado en la sociedad, y ésta, inusitadamente y como una suerte de presión, le ha presentado en el devenir de los tiempos y las circunstancias.
 Pero la Escuela no puede quedarse en un absoluto intemporal, deshistorizada; en una tercera instancia se reencarna de nuevo, ahora para plantear las soluciones obtenidas en su reflexión científica o epistemológica. Así en esta dialéctica de encarnación, deshistorización y reencarnación, circulan problemas y soluciones, circuito abierto a la incidencia de los tiempos. Así es como la Escuela cumple su misión específica en cada sociedad.
 El maestro José Antonio Encinas (*), a través de su fructífera actividad educativa y vasta producción intelectual y científica podemos advertir que tuvo un especial interés por las corrientes modernas de la ciencia y de la educación. Conocía que la teoría del conocimiento parte de que la mente tiene una base cultural, que la inteligencia es una actividad adaptativa y que el aprendizaje es una realización práctico-vital. La inteligencia es la capacidad para solucionar problemas y situaciones nuevas; la inteligencia es, pues, un instrumento de soluciones
 La Escuela, como toda institución educativa al servicio de la sociedad, ha de estar siempre fuertemente condicionada por las diversas situaciones históricas en la que se halla inmersa. De ahí que en las tres primeras década del siglo pasado, un personaje egregio, un visionario y revolucionario de la  Escuela Nueva en el Perú, un maestro excepcional, el ilustre puneño José Antonio Encinas, propuso cambios radicales en los métodos y técnicas de enseñanza. Para lograr su trascendental cometido, eligió como laboratorio sustancial, dinámico y vibrante, el Centro Educativo Nº 881 de Puno, que dirigió con renovado brillo de 1907 a 1911.
 El maestro Encinas tenía amplios conocimientos acerca de los modernos postulados de la pedagogía moderna, como el experimentalismo de John Dewey (1859-1952), expuesta en sus obras en inglés: My pedagogic creed (1897), MI credo pedagógico; The School and Society (1899), La escuela y la sociedad; Moral Principles in Education (909), Principios morales en la educación, entre otras. Conocía las teorías de las Escuelas analíticas, especialmente la Escuela de Cambridge: análisis informal o análisis de lenguaje, con sus máximos exponentes, G. E. Moore (1873-1958) y L. Wittgenstein (1885-1951). Sin descuidar al positivismo social de Saint-Simon (1760-1825) y de A. Comte (1798-1857), imperante en su época.  
 El maestro Encinas, luego de haberse graduado en la Normal de Lima (1905-1906), puso en práctica en el Centro Escolar 881, sus excepcionales conocimientos de educador e impulsó a toda una promoción de adolescentes que años más tarde formarían el famoso e histórico grupo indigenista Orkopata. Tuvo una especial preocupación por la marginación del indígena, que testimonia en su famoso libro Educación del indio (1908).  
 Cabe señalar que la comisión encargada en redactar la llamada “Reforma educativa” de 1970, usó inescrupulosamente varias de las ideas, experiencias y sugestiones del maestro Encinas, pero sin mencionarlo en absoluto. Allí, en ese informe presentado al Ministerio de Educación, se advierte claramente las ideas plasmadas en sus obras señeras: La función social de la educación (1913); Ensayos de la escuela nueva en el Perú (1932); La educación de nuestros hijos (1938); El problema social del niño (1939); El problema sexual del niño (1939), y la Enciclopedia escolar Ercilla, entre tantas otras.
El libro fue prologado por el prestigioso investigador
peruano Dr.Hernan Amat Olazabal
La obra que tiene el lector en sus manos, no es sólo  el resultado de una novedad teórica o de una preocupación pedagógica o académica, es también, un diagnóstico. El diagnóstico de un mal que nos aqueja, que reclama medidas urgentes y drásticas, como las que soñó José Antonio Encinas y se proponen en la obra. Este mal se nos revela de muchos modos. Se trata de un mal crónico, adquiere en épocas de crisis mayor significación. Se siente entonces una necesidad más intensa de combatirlo.
 El libro objeto de este preámbulo, es el resultado de una  paciente, seria y proficua labor de investigación sistemática emprendida hace buen tiempo por el Dr. Miguel  Ángel Jaño Poma, un  joven investigador talentoso, escudriñador impenitente de bibliotecas y  documentos, autor Conociendo nuestros pueblos (Provincia de Huancané y sus distritos), del documentado libro la Historia de Moho (2005), y varios otros trabajos. Hoy nos demuestra sus dotes de investigador de calidad, con la entrega de un valioso y bien estructurado estudio sobre la obra pionera y los aportes sustanciales e imperecederos del insigne maestro José Antonio Encinas. En sus páginas se destacan los conocimientos eruditos  acerca de aquella  valiosa contribución que el maestro Encinas hiciera a la pedagogía y,  la sorprendente vigencia que aún posee en la educación peruana. Jaño Poma traza con agilidad y dominio  de los temas en cuatro enjundiosos capítulos. El primero, luego de los lineamentos biográficos del maestro, aborda con fruición el contexto sociocultural y político, la casi nula presencia del Estado y las precarias condiciones educativas existentes en el altiplano del Collao, en la época del maestro Encinas.  
 El segundo y tercer capítulos constituyen importantes aportes para el conocimiento y también para el esclarecimiento de las contribuciones que el maestro Encinas legó a la educación peruana y a la posteridad, tomando como modelo pedagógico propio que implantara en el Centro Escolar Nº 881 y, con mucha calidad, Jaño Poma culmina en el último capítulo de su obra, con un análisis y perspectivas futuras acerca de la trascendencia y vigencia de los planteamientos teóricos del insigne forjador de juventudes que fue el Amauta Encinas, Rector de la Universidad Mayor de San Marcos, magíster en Cambridge, con estudios en las universidades de Bolonia y Padua, doctorado en la Sorbona de París y fundador del Colegio Dalton, en Lima, que hasta hoy sigue lanzando óptimas y promisorias promociones. Por último, nuestro autor destaca la vigencia del maestro Encinas en lo referente a sus investigaciones y planteamientos en torno a métodos pedagógicos, acerca de la marginación escolar del indio, la tarea educativa de los padres y otros aspectos que se adelantaron a su tiempo. Por ello surgen las interrogantes: ¿y qué de la educación peruana del futuro? ¿Qué de las reformas educativas? ¿Qué de la evaluación de docentes del magisterio? Y, ¿qué de los dispositivos legales contradictorios acerca de la carrera magisterial? ¿Dónde radical el mal? El mal  no es de la Escuela o de la Universidad donde se desempeñó y tuvo actuación gravitante el maestro Encinas. El mal proviene del Estado. La Escuela y la Universidad reflejan lo que ocurre en la nación, porque forma parte de ella. Nuestro país, más que otros necesita una reforma radical. Un cambio profundo de las estructuras educativas. Y las entidades educativas deben participar activamente en el vigoroso proceso de reconstrucción. El maestro Encinas siempre pensó que la Escuela y la Universidad no cumplen con su misión si no se convierten en los  factores esenciales de aceleración del cambio.
 Pero la Escuela actual, tal como se viene propugnando, no está en condiciones de poder cumplir con su misión y su visión. Primero se la debe reformar, total y profundamente. La enseñanza debe practicarse con responsabilidad. Los programas de enseñanza deben ser fundamentalmente planificados. El propósito que el autor imprime en las páginas de este libro, luego de un análisis serio,  es la propuesta de rescatar los postulados pedagógicos del maestro Encinas, hoy más que nunca porque nuestra educación de halla postrada y en crisis. Propone finalmente, por qué se le debe reformar, en qué dirección y cómo se puede lograr el objetivo.

*Director de E. A. P. de Arqueología de la  Universidad Nacional Mayor de San Marcos

                                                                     

viernes, 31 de octubre de 2014

Momento en el que recibe disparo el dueño de vivienda en desalojo




BRUTALIDAD POLICIAL Y JUDICIAL

Es el verdadero rostro de la policía nacional y del sistema judicial peruano. El tratadista Cesar Lombroso, afirmaba que la máxima aspiración del delincuente es ser policía. Estos malandrines junto a la Juez ya deberían estar presos , y el Ministro Urresti, brabucon de callejon, seguro justificara a sus pandilleros con argumentos propios de Juan de la Tijereta, que se ahorre sus palabras, no son necesarias. Mientras haya estos hechos injustificables de salvajismo policiaco seguirá abriéndose mas la brecha de la injusticia.

 En el famoso juliacazo del 24 de junio, uno de estos malandrines uniformados ordenaba a uno de sus esbirros "Mata a la chola de la Huaraca", y fue  abatida con disparo de fusil una madre de familia azangarina , y esta infeliz frase fue ampliamente difundido en los medios de prensa, y a la fecha no se conoce ningún resultado de las "investigaciones" iniciadas en el Ministerio Público, seguimos en el Perú de los pizarros y almagros, que duda cabe. El Maestro Jose Luis Ayala, patentizó los sucesos del 24 de junio  en un libro muy  bien articulado y sustancioso, que nos permite conocer la caldera donde hierven  los problemas del Perú profundo.

domingo, 7 de septiembre de 2014

John Lennon - Happy Xmas (War Is Over)


JOHN LENNON LYRICS
                
"Happy Xmas (War Is Over)"

(Happy Xmas Kyoko
Happy Xmas Julian)

So this is Xmas
And what have you done
Another year over
And a new one just begun
And so this is Xmas
I hope you have fun
The near and the dear one
The old and the young

A very Merry Xmas
And a happy New Year
Let's hope it's a good one
Without any fear

And so this is Xmas (war is over)
For weak and for strong (if you want it)
For rich and the poor ones (war is over)
The world is so wrong (if you want it)
And so happy Xmas (war is over)
For black and for white (if you want it)
For yellow and red ones (war is over)
Let's stop all the fight (now)

A very Merry Xmas
And a happy New Year
Let's hope it's a good one
Without any fear

And so this is Xmas (war is over)
And what have we done (if you want it)
Another year over (war is over)
A new one just begun (if you want it)
And so happy Xmas (war is over)
We hope you have fun (if you want it)
The near and the dear one (war is over)
The old and the young (now)

A very Merry Xmas
And a happy New Year
Let's hope it's a good one
Without any fear

War is over, if you want it
War is over now


Happy Xmas

viernes, 15 de agosto de 2014

Presidentes de Latinoamerica - José "Pepe" Mujica

CRÓNICAS DE HECTOR CANO CACERES

LANZA QUE BIFURCA
Héctor Cano Cáceres
Por Fidel Mendoza Paredes
Leer las crónicas de Héctor Cano,  resulta una empresa agradable, que nos lleva a navegar por el inmenso mundo de la literatura recreativa. Nos sugiere la reencarnación  del costumbrismo fustigante de prosa apicarada, que se enciende como una tea en  períodos desconcertantes de la modernidad. Sus páginas tienen personajes  sofocados por el existencialismo de Albert Camus, que discurren sin contrición  por las crónicas, sometidos peregrinamente a la Técnica del Ojo Inmóvil, en la generalidad de la obra. Son crónicas  periodísticas,  escritos por un ilustrado, que sabe dirigir las letrillas del arte risueño. Su contenido  tiene la capacidad de desequilibrar emocionalmente a los más serios lectores.
“Testimonio” Crónicas Periodísticas, es una anatomía erigida, sobre hechos que  ocurrieron  en el ajustado orbe que habitamos los mortales. El cronista, observa los hechos, luego los acopia con pinzas y   exhibe como si se tratara de ceramios finamente alisados. Dietarios, que contienen temas cotidianos en el que se involucran, desde el mas bizantino elemento, hasta los mas  transcendentales sucesos de los últimos  tiempos.
Fundamentalmente se torna en regionalista, porque es allí donde encuentra su esencia. Esto nos hace pensar en su estilo peculiar, que lo convierte en prolijo productor de nuestra época. Si se trata de proponer el humor en la narrativa de los últimos años, Héctor Cano, es el indicado. Maneja perfectamente el arte de retratar la realidad, sabe construir rostros de personajes como si los  estuviera pintando con pinceles.  El talento en su pluma es una inversión de una permanente imaginación, para convertirse en un incomodo aguafiestas para los políticos, y personajes públicos, que nunca han acreditado la verdadera dimensión de sus actos,  ni respondido a  la humanidad.  Sin embargo, Héctor Cano, es el dedo que hace estallar el forúnculo  de las conciencias. La línea de fuego con una superficie minado con el dinamismo y riqueza de  verbos, por el que  atraviesan  personajes importantes. Un francotirador apostado en la trinchera de todo los días. Un incurable observador.
“Testimonio” Crónicas Periodísticas,  es un libro exquisito en humor, con un carácter risueño y agudo; festivamente irónico. Es la verdadera dimensión del autor, que sabe describir los acontecimientos  en la vida de los hombres, también así lo hizo Nicolás Yerovi, que finamente nos enseñó administrar el acabado a los giros populares. La conducta de Héctor Cano, se torna en Psicológica y humana, un testimonio nítido de la época. Aquella prueba que da fe y estampa su rúbrica en el dorso de la realidad.  La lanza que abre camino  a la razón  firmemente sostenida en la mano. “No es una Novela, cuento o algo por el estilo; es simplemente, un legajo de crónicas periodísticas sugestivas y llenas de humor”,  así lo sostiene el   autor.
Su contenido discurre con un lenguaje diáfano, que despierta interés, cautiva, involucra, se torna digerible. Tiene un ingrediente especial que permite que el nudo de las crónicas, tengan desenlaces importantes, profundamente vinculantes a los sucesos periodísticos.
El ejercicio del periodismo escrito, en el que se involucra el trabajo literario, tiene efectos altamente significativos. Octavio Paz, alega  “el ácido que disuelve la oposición es la crítica”, esa es la postura de la obra.  La barrera  a los trances personales, que muchas veces se consuman en   arcanos, inclusive en absurdos,  protagonizados por visibles hombres de la comunidad.
La obra posee una fisiología, que tiene la autoridad de sumergirse en los anaqueles de las bibliotecas mas conservadoras y exigentes, para cristianizarse en material de lectura diaria o para recordar un hecho, que fue agudamente reportado por Héctor Cano.  Ahora mismo empecemos a disfrutarlo, junto con el primer sorbo de una taza de café.

FE Y PAGANISMO

Autor: Héctor Cano Cáceres

A propósito de la Feria de Nuestra Señora de las Mercedes, lo que sucede el 24 de Setiembre y los posteriores días en la ciudad de Juliaca, nos trae a la memoria algunos pasajes de la Historia Universal. En tiempos de Roma, cuando el Imperio estaba camino al descalabro, se solían suceder estos episodios y cuya secuela dura aún en algunos lugares del planeta.
 La Virgen de las Mercedes debe estar resentida por tanto desenfreno y libertinaje y que, en su santo honor, hacen algunos feligreses, so pretexto de su fe católica, apostólica y juliaqueña,  trastocando las reglas de la mesura y algunas de las buenas virtudes de los mercedarios de corazón.
El asunto empieza el día 24 de setiembre, muy temprano, cuando los distribuidores de bebidas espirituosas, refrescos, gaseosas y comidas, inician una loca carrera  para armar toldos y kioscos vistosos, con la finalidad de hacer un «negocio» suculento, aprovechando estas fiestas pagano-religiosas. Los cerveceros previamente, trazan toda una estrategia, para llenar de dinero los bolsillos traseros y delanteros.
 A las ocho antes del meridiano, la Plaza Bolognesi, está repleta de toldos y kioscos multicolores; las aceras, jardines, la copa de los árboles, bancas, el atrio de la Iglesia Matriz, la frentera de la estación del ferrocarril; es decir todo espacio vacío y que pudiera aprovecharse, se satura de bebidas, letrinas, urinarios públicos, vomitorios, rings de bailes, rincones del amor, etc.
La bacanal comienza a golpe de diez de la mañana, con una infernal bulla, producto de más de diez bandas de músicos, que tocan cada cual su melodía y a su propio estilo. La cantidad de bebedores, bailarines, comerciantes, etc. hace que las damas que comercializan artículos de lana y artesanías, guarden mercaderías y se larguen a sus casas; el tránsito vehicular tiene que ser desviado. Hasta las humildes palomitas y pajarracos que habitan en los árboles de esa pintoresca plaza, emigren para buscar tranquilidad.
A las doce del día, nadie sabe qué terreno pisa. Hay diversas marcas de cerveza: Arequipeña, Cuzqueña, Taquiña, Paceña, Cristal, Pilsen, y por su puesto, los «tragos» fabricados en Juliaca, la ciudad comercial por excelencia: Coco mil, Sable de Satanás, Cañonazo Extra, Fogonazo Diabólico, Palo de Satanás, Lucifer, Puro de Caña, Cien Fuegos, Rómpete el Alma, Puro de ICA, Vino, de los viñedos de Caracoto,  etc.
Nadie puede imaginar la cantidad de soles que allí se gasta o malgasta, para hablar con propiedad, en esta fiesta, en honor a Nuestra Señora de las Mercedes, en una  época  de «dura crisis», recesión,  desempleo, etc.
Bailan y comen en cantidades espectaculares, al más puro estilo romano. La vistosa Plaza Bolognesi se convierte en un campo de acción, donde dan rienda suelta  a la francachela con toda impetuosidad, luego usan los vomitorios, letrinas, urinarios improvisados que están ubicados en las puertas de los establecimientos, en el gras y en las pistas de las calles adyacentes. A las seis de la tarde, esto es un infierno; los varones, unos miccionan sentados y algunas damas lo hacen paradas como las llamas.
Las anticucheras, parrilleras, poncheras, hacen su agosto en estas fiestas y  dejan pasmados a más de un visitante o foráneo que llega a estas tierras, tentado por el prestigio de la Feria  Internacional de la Virgen de las Mercedes. El despilfarro de dinero demuestra que esas teorías de la pobreza, crisis económica, etc. son pamplinas y  por el contrario, da la idea que se viviera una época de esplendor y opulencia.
Otro espectáculo promueven los delincuentes llegados de los cuatro puntos cardinales del Perú: carteristas, chaveteros, homosexuales, prostitutas; quienes bailan a más no poder confundidos con los fiesteros. El trabajo de los antisociales da como resultado que muchos parroquianos se vean asaltados, chaveteados o encalatados. A las diez de la noche nadie está en su sano juicio; unos duermen plácidamente la mona en el gras, algunos están en calzoncillos, luego de haber sufrido atracos. Unas damas bailan como poseídas por el demonio. Había una muchacha con mini pollera, danzaba como si de pronto le hubiese dado un ataque de epilepsia en los traseros.    Al día siguiente, todos están tranquilos como el agua de pozo o como «lechugas», frescos y campantes, listos a repetir la faena con más ganas e ímpetu que el día anterior.
¿Será producto de la vanidad humana? ¿Habrá algún resquicio de moralidad en aquellos que promueven estas bacanales? ¿Será posible que la otra faceta de este Perú, desgarrado por la pobreza y la miseria, muestre como paradoja estos espectáculos desenfrenados? ¿Será, finalmente, una fe sana, libre de toda intencionalidad egoísta, conforme a los principios cristianos? No lo sabemos...


EL DELITO DE ORINAR

Autor : Héctor Cano Cáceres

El asunto que voy a narrar sucedió en la ciudad de Juliaca, el 16 de noviembre del año de 1994. Por los ribetes que tuvo el hecho de sangre, levantó la repulsa y la imaginación. Un hombre joven, humilde, había perdido la vida por la osadía de miccionar en las llantas de un camión, cuyo dueño no soportó la afrenta y simplemente lo mató.
Uno puede orinarse de miedo. Puede orinarse en la «noticia» o puede miccionar borracho en una esquina cualquiera. Los perros se orinan en los troncos y levantando una de las patas traseras. Algunos se orinan en la Plaza de Armas; otros lo hacen, sin  ningún pudor, en una esquina, un parque. En fin todos orinan, mejor, orinamos.
Pero nunca se ha escuchado o al menos se ha registrado en la historia de los crímenes, que por miccionar en las llantas del  camión de un adinerado, podría ser barrido a patadas y puñetes, para finalmente recibir el golpe de gracia, con un fierro en la nuca.
Este caso es  único en los anales de las noticias increíbles y que posiblemente ha recorrido los  corrillos de la opinión pública de la región y el país, recogiendo la protesta airada del pueblo que no  salía de su asombro por esta actitud criminal y que en Juliaca parece convertirse en un suceso cotidiano, por que tal vez se piensa que el dinero es arma poderosa, para comprar y alquilar corruptos  protectores del Estado de Derecho y finalmente quitarle la vida a quien se cruza en el agreste camino de los ricachones.
Lo cierto es que en la esquina Tupac Amaru con  Lambayeque, en la parte este de la ciudad   «calcetera», justo en la frentera de una mole de cemento, de esos que abundan en Juliaca  y que por esa chispa criolla que tenemos los peruanos en la fibra, a los dueños les dicen «burros con herrajes de plata»; un humilde ciudadano, tuvo la intrepidez de mojar con su orín, las llantas de un camión que allí estacionaba y que era de propiedad del dueño de la mole de cemento. A cambio recibió una paliza que lo despachó al otro mundo en medio del clamor del vecindario y la repulsa de quienes pasaban por ese lugar. El crimen fue cometido con una serie de agravantes.
Este salvajismo propio de un troglodita, indigno de un ser humano civilizado, por más dinero que tenga, demuestra el grado de intolerancia y el afán violentista de las gentes, tal vez como  producto de una etapa de guerra sucia vivida en los últimos años en el Perú.
Evidentemente que nadie podrá pagar la vida del humilde ciudadano, que por miccionar, fue muerto a patadas y puñetes, para luego recibir el golpe de gracia con un fierro en la nuca a plena luz del día, cuando todos los mortales desarrollan sus cotidianas actividades.
Miccionar en las llantas de un vehículo, que estaba parqueado frente a una mole de cemento sin vida y sin espíritu, le costó caro al ciudadano. Actitud propia de elementos que llevan en la médula, el virus de la delincuencia.
       Pero, es posible que haya dinero, en el dueño del camión, para “orinarse” en los jueces o en la policía; es posible también, que toda la parentela del matarife se orine en la noticia, porque el poder del dinero es contundente en este país. El mono baila por un sol, en el Perú las autoridades, muchos de ellos, bailan  por mucho menos.    Por eso, dudamos que la justicia llegue. Tejerán mil triquiñuelas, especularán fantasías y dirán que finalmente era un ladrón que estaba desarmando las llantas del camión; en fin, hay mil subterfugios para ganar un proceso judicial.
       Primitivos esperpentos que hacen justicia con sus manos, en una sociedad desquiciada por el subdesarrollo cultural, no debe causarnos ningún prurito de sorpresa; mañana, otro humilde ciudadano, es posible que muera a punta de golpes por escupir en el suelo.

sábado, 2 de agosto de 2014

Elogio De La Sombra


JORGE LUIS BORGES

Fragmentos De Un Evangelio Apócrifo

3. Desdichado el pobre en espíritu, porque bajo la tierra será lo que ahora es en la tierra.
4. Desdichado el que llora, porque ya tiene el hábito miserable del llanto.
5. Dichosos los que saben que el sufrimiento no es una corona de gloria.
6. No basta ser el último para ser alguna vez el primero.
7. Feliz el que no insiste en tener razón, porque nadie la tiene o todos la tienen.
8. Feliz el que perdona, a los otros y el que se perdona a sí mismo.
9. Bienaventurados los mansos, porque no condescienden a la discordia.
10. Bienaventurados los que no tienen hambre de justicia, porque saben que nuestra suerte, adversa o piadosa, es obra del azar, que es inescrutable.
11. Bienaventurados los misericordiosos, porque su dicha está en el ejercicio de la misericordia y no en la esperanza de un premio.
12. Bienaventurados los de limpio corazón, porque ven a Dios.
13. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque les importa más la justicia que su destino humano.
14. Nadie es la sal de la tierra; nadie, en algún momento de su vida, no lo es.
15. Que la luz de una lámpara se encienda, aunque ningún hombre la vea. Dios la verá.
16. No hay mandamiento que no pueda ser infringido, y también los que digo y los que los profetas dijeron.
17. El que matare por la causa de la justicia, o por la causa que él cree justa, no tiene culpa.
18. Los actos de los hombres no merecen ni el fuego ni los cielos.
19. No odies a tu enemigo, porque si lo haces, eres de algún modo su esclavo. Tu odio nunca será mejor que tu paz.
20. Si te ofendiere tu mano derecha, perdónala; eres tu cuerpo y eres tu alma y es arduo, o imposible, fijar la frontera que los divide. . .
24. No exageres el culto de la verdad; no hay hombre que al cabo de un día, no haya mentido con razón muchas veces.
25. No jures, porque todo juramento es un énfasis.
26. Resiste al mal, pero sin asombro y sin ira. A quien te hiriere en la mejilla derecha, puedes volverle la otra, siempre que no te mueva el temor.
27. Yo no hablo de venganzas ni de perdones; el olvido es la única venganza y el único perdón.
28. Hacer el bien a tu enemigo puede ser obra de justicia y no es arduo; amarlo, tarea de ángeles y no de hombres.
29. Hacer el bien a tu enemigo es el mejor modo de complacer tu vanidad.
30. No acumules oro en la tierra, porque el oro es padre del ocio, y éste, de la tristeza y del tedio.
31. Piensa que los otros son justos o lo serán, y si no es así, no es tuyo el error.
32. Dios es más generoso que los hombres y los medirá con otra medida.
33. Da lo santo a los perros, echa tus perlas a los puercos; lo que importa es dar.
34. Busca por el agrado de buscar, no por el de encontrar...
39. La puerta es la que elige, no el hombre.
40. No juzgues al árbol por sus frutos ni al hombre por sus obras; pueden ser peores o mejores.
41. Nada se edifica sobre la piedra, todo sobre la arena, pero nuestro deber es edificar como si fuera piedra la arena.. .
47. Feliz el pobre sin amargura o el rico sin soberbia.
48. Felices los valientes, los que aceptan con ánimo parejo la derrota o las palmas.
49. Felices los que guardan en la memoria palabras de Virgilio o de Cristo, porque éstas darán luz a sus días.
50. Felices los amados y los amantes y los que pueden prescindir del amor.
51. Felices los felices.